Concierta cita con tu ginecólogo desde el momento en que des positivo en el test casero. En la consulta te pedirán analíticas para confirmar el embarazo y comenzar con tu seguimiento.
2-
¿De cuánto estoy embarazada?
Para las mamás primerizas supone un lío contar por semanas al principio pero en seguida te acostumbrarás. Debes contar desde el primer día de la última regla.
Las mamás primerizas notan los movimientos del bebé entre la semana 18 y 20 de embarazo. Primero se percibe un cosquilleo o un hormigueo y poco a poco va definiéndose, de tal manera, que finalmente sabrás si te está golpeando con una pierna o una manita.
Si tienes sangrado abundante, fiebre superior a 38º o dolor abdominal fuerte conviene que acudas a tu servicio de urgencias. En cualquier caso, es normal tener un ligero sangrado durante las primeras semanas debido al acoplamiento del embrión.
Conviene evitar cualquier alimento crudo o poco cocinado, también habrás de tener mucha más higiene con los alimentos, sobre todo, si das negativo en el resultado de la toxoplasmosis.
El principal síntoma de parto son las contracciones. Se trata de un dolor abdominal o lumbar que va aumentando en intensidad y frecuencia. La pérdida del tapón mucoso también puede ser indicativo de que el parto se acerca, así como la rotura de la bolsa amniótica.
Si tu embarazo no es de riesgo, no hay problema en que viajes en avión, coche, barco o tren. Durante el último mes de embarazo no es aconsejable desplazarse.
No sólo se puede, sino que se debe hacer ejercicio físico moderado. Debes dejar para otro momento de tu vida el ejercicio físico que sea muy fuerte o que implique cierto riesgo.
Es seguro tener sexo con la pareja durante la gestación, siempre que el embarazo no sea de riesgo.
Es normal tener cambios de humor, angustia o momentos de tristeza seguidos de otros de alegría. Las hormonas durante la gestación junto con las preocupaciones nos llevan a sentirnos con las emociones a flor de piel.